De qué va esto

cuentos de pájaros


jueves, 28 de abril de 2011

¡¡Ya estamos de feria!!... del libro, oiga

Recupero este dibujo de una entrada anterior (titulada "El libro más leído") porque en su momento fui un incomprendido o, mejor dicho, retorcido porque no lo pilló casi nadie, con lo que el que se equivoca es un servidor y no el resto del mundo (como suele pasar en la vida aunque muchos se empeñen en hacernos ver lo contrario). El caso es que allí intentaba mostrar que el libro más leído es ninguno. Vamos, que la gente no lee nada o como mucho el Hola en la cola de peluquería o el Marca en la barra del bar. Es decir, “cosas” con menos interés que el prospecto del champú que muchos leemos en determinadas y aliviadoras circunstancias.

Desde 1996, cada 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro, uno de los “días de…” que merecen la pena pues en torno a él se montan ferias del libro, presentaciones y algún que otro acto cultural que nos recuerda que alguna gente lee de verdad. Del 30 de abril al 8 de mayo se celebra la feria en Córdoba, con buena pinta.

Anda anímate que hay un montón de actos programados y alguno seguro que te interesa. Nos vemos por allí.

lunes, 25 de abril de 2011

Estamos perdiendo el tiempo

No, no me refiero a tener que estar ya movilizándose por tantas tropelías. Tampoco estoy pensando en las abduciones televisivas que nos dejan absortos mirando nada; ni tan siquiera en el robo de voluntades que supone empanarse frente a un partido de fútbol. Estoy hablando de algo más sutil.

Y es que no entiendo qué estamos haciendo aquí, tú y yo, mirando esta pantalla de ordenador pudiendo estar ahora frente al mayor espectáculo del mundo, contenido ahí fuera, a unos cuantos metros, y además gratis. Me estoy refiriendo a la primavera, a esa explosión de vida que estos días lluviosos están proporcionando. Te invito a dar un paseo por una dehesa, por un río o arroyo, el que quieras, y si me apuras, por la mismísima campiña. Y déjate estar.

Estas húmedas vacaciones he aprovechado, como no podía ser de otra manera, para disfrutar de la mejor época del año. Aún lloviendo, en cualquier recorrido se podía descubrir un número nada despreciable de pájaros, vistos y oídos. Y es que es imposible no escuchar a los ruiseñores, cantarines inacabables con nocturnidad y alevosía, trigueros, oropéndolas, pinzones, carboneros, verderones, golondrinas... incluso para un sordo como yo.


Fotos tomadas de internet (varios autores)

Comparto aquí una de mis observaciones realizadas en un palmo de terreno de nuestra afortunadamente desconocida sierra, que me llevó a disfrutar de algunas de las aves más bellas de la fauna ibérica: abejaruco, oropéndola, martín pescador y collalba rubia. Y en menos de cinco minutos ¿hay quién dé más por menos?.



domingo, 17 de abril de 2011

Avetorillo

Hoy he visto el primer avetorillo del año. Es un placer y una suerte salir al balcón con los ojos aún pegados y cuasi legañosos y encontrarte de plano con uno de estos animales. La primera cita, digo, porque es ahora cuando están llegando estas aves procedentes del África tropical. Menuda paliza.

Dibujo tomado de pajaricos.es
Algunos ejemplares se instalan, para criar, en los Sotos de la Albolafia, así llevan haciéndolo al menos desde los años ochenta, cuando empecé a aficionarme a la ornitología. Se acoplan entre los carrizos y allí pueden pasar casi totalmente inadvertidos hasta que de nuevo, allá por el mes de agosto, vuelvan a darse otra paliza migratoria.

Y es que los avetorillos son muy discretos, solo detectables cuando vuelan. Normalmente están encogidos, como si no tuvieran cuello, pero cuando advierten algún peligro despliegan un comportamiento muy curioso: estiran el cuello y el pico de forma totalmente vertical, quedando tan fino que parece formar parte de la vegetación, permaneciendo en absoluta inmovilidad.

Así pues, una casualidad y un lujo poder observarlos.

martes, 12 de abril de 2011

CórdobAves

[Leiva Design]

Entre las bondades de la aspiración a la capitalidad cultural en 2016 está la de implementar una batería de actividades culturales, muy diversas, a lo largo del año. Siempre que puedo destaco la originalidad de Cosmopoética pues lo demás no dejan de ser acciones clásicas: exposiciones, conciertos… Soy un pesado pero quiero seguir insistiendo en la necesidad de buscar el hecho diferencial, es decir, alguna iniciativa distinta al “más de lo mismo”, que destaque del común de las candidaturas en este caso, o de las ofertas culturales al uso. Y digo, de nuevo, que en nuestra ciudad los valores ambientales están ahí esperando a que alguien con lucidez y ganas los saque a la palestra y les confiera el protagonismo que se merecen.

Uno de ellos son los pájaros, no me cabe ninguna duda, y no por deformación propia, aunque un poco sí, lo reconozco. Tenemos un río de lujo, una maravilla de sierra, aunque con demasiados bocados, una campiña que no conoce ni cristo, y una ciudad con muchos jardines y recovecos en los que viven otros cordobeses, como nosotros, que apenas llaman la atención de la vecindad.

¿Por qué no hacerles un guiño? aunque sea por propio egoísmo. Utilicemos la candidatura para aprovecharnos de ellos. Ahí va la idea, ayuntamiento: Proyecto CórdobAves, por ponerle un título, la verdad poco ingenioso. No es nada complicado y además muy barato organizar una semana que tenga como argumento a los pájaros con los que convivimos. Ideas al respecto hay mil, yo tengo muchas anotadas en mi cuaderno de campo, y además en Córdoba hay una afición a la ornitología muy desconocida por el vulgo. O sea que materia gris hay de sobra, lo que faltan son ganas por quien tiene que tenerlas. Insisto, no es cuestión de dinero, con cualquier comilona pública está más que pagado. ¿Alguien recoge el testigo?

lunes, 11 de abril de 2011

Curiosidades ornitológicas, volumen 2

La biomasa alar de las campiñas de Córdoba la constituye, sin lugar a duda, las omnipresentes y omniabundantes poblaciones de trigueros comunes. Es imposible no ver a uno de estos pájaros y mucho menos oírlos en primavera y verano. Ésta es su única cualidad llamativa aparente, por lo demás, no deja de ser un animal parduzco que se camufla muy bien en el suelo o en un árbol.

Foto: Juan Aragones (lazumaya.blogspot.com)
La curiosidad que le lleva a protagonizar este comentario es su carácter polígamo, igual no tan conocido. Se ha llegado a constatar trigueros machotes con harenes de hasta siete hembras en una misma zona, con las que se reproduce. Éstas se encargan, cómo no, de la incubación y crianza de los tres a seis pollos que pueden sacar, aunque algo ayudan a darles de comer. Así que en menos de un mes el varonil padre ha podido dejar una descendencia de hasta 42 pollos en el mejor de los casos, y casi sin coscarse.
Mientras tanto, él a lo suyo, que es seguir cantando desde algún sitio más o menos alto para marcar sus dominios: ¡¡aquí está el tío!!.