De qué va esto

cuentos de pájaros... o no


viernes, 27 de enero de 2012

Día Mundial de los Humedales



Os dejo esta interesante propuesta, con un cartel de diseño Made in Pegolete.
A disfrutar de (y con) los pájaros toca.

Córdoba creativa

Siempre he pensado que una ciudad como la nuestra bien podría estar adornada de pequeños detalles. Un alarde de creatividad que estaría muy en sintonía con el arte que hay por aquí ¿no crees?.

Aquí tienes un botón de muestra.






lunes, 23 de enero de 2012

¿Acentor o Cocacola?

Ocho de la mañana de un domingo. Suena el despertador. Mierda, ya me he equivocado de nuevo, se me olvidó quitarlo anoche. Al instante recuerdo que no, que soy un masoca, lo he puesto a conciencia. Me he comprometido a ir al campo a destrozarme el cuerpo. Un ratito más, por fa. No, si no, no hay dios quien me levante. Así que me acicalo lo justo, y con lo idem me dispongo a bajar. Joder, ya me están esperando otra vez. Pido disculpas y sin perder ni un segundo más nos vamos, cánido incluido, a las Soviéticas.

Objetivo: la Tiñosa, el pico más alto de la provincia de Córdoba. Para montañeros y seudoandarines, una auténtica mariconada. Para los residentes en la unidad de quemados, tipo servidor, un reto. Y más después del atracón navideño, del que es imposible escapar. Me río yo de este tipo de decrecimiento inalcanzable.

El improvisado aparcamiento es una feria, de pueblo, si, pero feria. Los cachas salieron hacia la cumbre dos o tres horas antes, como debe ser. Nuestro grupo se activa al mismo tiempo que los buitres leonados, cuando el sol ha irradiado tanto que se generan las corrientes térmicas suficientes para volar sin apenas esfuerzo. Nosotros no volamos, desgraciadamente, pero como los rayos del astro padre no lleguen siquiera a la dermis, no hay cristo que se atreva a bajarse del coche.

Cuando aquello se empinaba de forma asustadiza ya estaban bajando los amos de los vehículos. Les sobra tiempo para subir a otro pico, bajar, y esperarnos. Si hubiera anotado el número de paradas, me faltaría papel en mi cuaderno de campo. Pero, como siempre, mereció, y mucho, la pena. Magníficas vistas, una temperatura tipo calefactor, e incremento correspondiente del ego.

En la cima, bocata de rigor y sorbete inesperado de Cocacola. Gracias brother, nunca te he dicho lo mucho que te quiero. En pleno retozo, cual suidos inestresados, apareció él. Ni siquiera hizo falta la inmediata incorporación en los cuévanos de los ojos de los Nikon 8x40. Nadie del bullicio se dio cuenta, o si se dio, se la peló completamente. Mis, profesionalmente deformadas, pupilas disfrutaron con la bella estampa del acentor alpino. Posó. Me faltó tirarle el boli que tenía preparado para dejar una nota en el cuaderno del montañero, para verlo mejor. Se me salía de los prismáticos.

Así que, si subes a la Tiñosa, leerás entre las decenas de paridas, una que hace referencia al acentor y, cómo no, a la Cocacola de mi hermano. Lástima de cerebro.

jueves, 19 de enero de 2012

El FBI cierra Megaupload

Estoy esperando a que lleguen. Creo que es cuestión de minutos. Ya han ido a Nueva Zelanda y ahora mismo están repartidos por todo el mundo buscando malignos. Tengo miedo. Seguro que ya han cogido el AVE. No sé cómo llegarán hasta aquí, si cogerán un taxi o llamarán a los polis. Ambas opciones me vienen bien. Me dan tiempo para huir. Ni taxistas ni polis saben inglés, y se harán la picha un lío para entender lo que le estarán diciendo los maromos de traje oscuro. Reconozco el morbillo. Estoy acojonado y pienso huir, pero también me gustaría ver a dos entrajeados enseñándome su acreditación. Como en las películas. ¿Y si viene Olivia Dunham?. ¿Me la voy a perder?. Me arrepentiría toda mi vida, y no estoy dispuesto a ello. Creo que me voy a quedar a esperarlos. Apago el ordenador. Borro todos los archivos. Todo el historial de internet. Busco el disco duro externo y lo meto debajo del colchón. Me siento. Sudo. Me voy a la cama y lo quito de allí. Rajarán todos los colchones y me trincarán. Seguro que es el primer sitio donde van a mirar. Lo meto en una bolsa de plástico. Le quito los cables. Lo escondo en una maceta y lo relleno de tierra. Ahí seguro que no miran. Tiro los cables por el balcón, alguien los cogerá. Ya han llegado. Ha sonado el timbre del portero automático. Me quiero morir. No me sale la voz del cuerpo, pero descuelgo. Se oyen varios vecinos. ¿Siii? ¿Quién es?. Propaganda, ¡señora!. Ufff!!. Voy al cuarto de baño. Siento algo de alivio. Salgo al balcón. No veo taxis ni polis. Todavía puedo salir corriendo. Creo que me voy a ir con mi abuela. Seguro que allí no irán. Bajo corriendo con la bici. En la puerta, un coche de policía espera. Me miran. Pierdo los nervios. Se me cae la bici y la mochila. Tiro sin querer a la vecina del tercero. Los polis salen corriendo. Me entrego. No puedo más. Sin decir una palabra me meto solito en el coche. Los polis ya han incorporado a la vecina. Me miran con cara de mala leche. Mu grassiosso el señor: ¿dónde quiere que le llevemos?. Anda niño, coge tu bici y sal corriendo de aquí si no quieres que te empapelemos.

lunes, 16 de enero de 2012

¿Dónde se han metido los “cabeza de chorlito”?

El chorlito dorado (Pluvialis apricaria) es un pájaro que pasa el invierno en tierra firme, aunque siempre gusta de terrenos encharcados, que para eso es un limícola. Pasa la época reproductora en latitudes altas (Islandia, norte de Gran Bretaña, Asia occidental y países escandinavos), llegando casi al Ártico. Después de pegarse la paliza correspondiente, en la época fría (aunque para él no lo sea tanto) vive en el sur de Europa y noroeste de África.

En nuestra provincia se suele ver en campiñas y pastizales donde, sin ser abundante, es relativamente frecuente en determinados lugares. Este año estoy viendo muy pocos en los enclaves donde siempre han invernado. Es cierto que hasta ayer no ha caído ni una gota y el terruño tradicionalmente chorlitejo es poco menos que un secarral lleno de polvo.

Dice alguna cultura popular que cuando un cazador abate a un chorlito, el resto del grupo se acerca a ver qué ha pasado con su compañero, demostrando así tener poco cerebro. De ahí la expresión “cabeza de chorlito”. Habrá que estar atentos por dónde se están moviendo estos descabezados, a los que hay que echar debida cuenta. A pesar de estimar en torno al medio millón de parejas reproductoras, nunca se sabe por dónde va ir la cosa. Se están viendo casos más raros en pájaros un tanto “viles”: se calcula que en 2010 despareció un millón de gorriones en nuestro país. Casi na.