De qué va esto

cuentos de pájaros... o no


jueves, 19 de enero de 2012

El FBI cierra Megaupload

Estoy esperando a que lleguen. Creo que es cuestión de minutos. Ya han ido a Nueva Zelanda y ahora mismo están repartidos por todo el mundo buscando malignos. Tengo miedo. Seguro que ya han cogido el AVE. No sé cómo llegarán hasta aquí, si cogerán un taxi o llamarán a los polis. Ambas opciones me vienen bien. Me dan tiempo para huir. Ni taxistas ni polis saben inglés, y se harán la picha un lío para entender lo que le estarán diciendo los maromos de traje oscuro. Reconozco el morbillo. Estoy acojonado y pienso huir, pero también me gustaría ver a dos entrajeados enseñándome su acreditación. Como en las películas. ¿Y si viene Olivia Dunham?. ¿Me la voy a perder?. Me arrepentiría toda mi vida, y no estoy dispuesto a ello. Creo que me voy a quedar a esperarlos. Apago el ordenador. Borro todos los archivos. Todo el historial de internet. Busco el disco duro externo y lo meto debajo del colchón. Me siento. Sudo. Me voy a la cama y lo quito de allí. Rajarán todos los colchones y me trincarán. Seguro que es el primer sitio donde van a mirar. Lo meto en una bolsa de plástico. Le quito los cables. Lo escondo en una maceta y lo relleno de tierra. Ahí seguro que no miran. Tiro los cables por el balcón, alguien los cogerá. Ya han llegado. Ha sonado el timbre del portero automático. Me quiero morir. No me sale la voz del cuerpo, pero descuelgo. Se oyen varios vecinos. ¿Siii? ¿Quién es?. Propaganda, ¡señora!. Ufff!!. Voy al cuarto de baño. Siento algo de alivio. Salgo al balcón. No veo taxis ni polis. Todavía puedo salir corriendo. Creo que me voy a ir con mi abuela. Seguro que allí no irán. Bajo corriendo con la bici. En la puerta, un coche de policía espera. Me miran. Pierdo los nervios. Se me cae la bici y la mochila. Tiro sin querer a la vecina del tercero. Los polis salen corriendo. Me entrego. No puedo más. Sin decir una palabra me meto solito en el coche. Los polis ya han incorporado a la vecina. Me miran con cara de mala leche. Mu grassiosso el señor: ¿dónde quiere que le llevemos?. Anda niño, coge tu bici y sal corriendo de aquí si no quieres que te empapelemos.