De qué va esto

cuentos de pájaros... o no


martes, 7 de noviembre de 2017

Ciento veintinueve


Me casé muy pronto, a los 19 años. Mi novia, mi mujer casi al instante, era una delicia para todos los sentidos. Ojos claros, aún no sé muy bien de qué color, cabello largo y rubio como espigas de trigo a principios del estío, olor natural que apacigua al mayor de los perturbados, equilibrada personalidad, amabilidad y dulzura en sus palabras, y un peso que rayaba la perfección, 129. Sólo le faltaba uno para ser como yo. Fuimos tremendamente felices desde el primer día, una vida pacífica, sin prisas, bien nutrida, con paseos dominicales en bus, palomitas con un fondo de película, y series televisivas devoradas de manera convulsivamente placentera.

Pero aquel día todo se torció. No sé si fue en el trabajo, la tele, aquellas malditas revistas, el todopoderoso internet o las cadenas de wasap que convierten nuestro encefalograma en una pista de patinaje. El caso es que repente dejó de comer, empezó a hacer deporte de manera obsesiva, cambió el McDonals por el Decatlon, se apuntó a todas las carreras de la ciudad, y a traición, sin apenas tiempo para darme cuenta, mi mujer se transfiguró.

Hoy, con sus 51.000 gramos y su metro setenta y nueve, ha cambiado de trabajo, viaja por todo el país y a pesar de su tiempo áureo, sigue muy enamorada de mí. Las veces que nos vemos trato de disimular como puedo que aún la quiero, que adoro su macilenta figura. No sé cuánto tiempo voy a poder aguantar.

martes, 31 de octubre de 2017

Por fin Halloween

Vaya mierda de Halloween 2017. Anoche no pegué ojo, es un decir, claro. Y hoy llevo toda la mañana ulcerándome; es otro decir, por supuesto. Acaba de celebrarse el sorteo y me ha tocado en el último turno. Sí, como lo oyes, ¡el último! Así que aquí me tienes toda la noche comiendo tierra hasta las siete de la mañana, que con el cambio de hora de hace tres días es casi de día.Y tú me dirás qué pinto yo haciendo el capullo, a la luz del día, vagando como un alma en pena. Otro decir. Te lo advierto, si por casualidad mañana temprano te cruzas conmigo, lo más seguro es que pase de ti. ¡Qué asco de año!


 

lunes, 30 de octubre de 2017

El cuento maldito de Halloween


Murciélagos, calabazas, cráneos, sangre, huesos, tendones, ojeras, brujas, fantasmas, escobas, exorcistas, cementerios, gatos negros, casas encantadas. Búrlate si quieres de Halloween, pero el año pasado quienes se rieron de estas líneas, hoy no pueden hacerlo. Se les cae la mandíbula al intentarlo.




domingo, 29 de octubre de 2017

Cuentos de Halloween 2

Desde 1993 y hasta que cumplí cuarenta años, no he faltado ni un sólo año a mi cita con Pesadilla antes de Navidad. Cada 31 de octubre me sentaba frente al televisor para verla en video, después en CD y al final en pendrive.
Hoy soy ciudadano de Halloween Town. Me he hecho colega de Jack Skeleton y estoy enamorado, como él, de Sally.
Un sueño cumplido... aunque me gustaba más antes.




viernes, 27 de octubre de 2017

Cuentos de Halloween


La noche de Halloween del año pasado fue la última para mi.
Este año iré. No tengo más remedio.
Me voy a ahorrar una pasta en disfraces.




domingo, 22 de octubre de 2017

Teoría de la relatividad


–¿Qué como me encuentro? Pues nena la verdad es que muy bien, no me puedo quejar. Cuando me levanto me tomo mis pastillitas de la tensión, colesterol, sintrón, protector de estómago, media aspirina, antibiótico para la infección de la boca y un paracetamol para empezar a funcionar, después de desayunar las del calcio y las que me mandó el reumatólogo, a mediodía medio paracetamol, y por la noche una nueva que me han mandado de la tensión, lágrimas artificiales, una pomada para la pierna y un paracetamol para dormir bien. ¿Y tú?

–Pues yo me he levantado hoy que me duele el cuello.

–Tómate un paracetamol, verá cómo se te quita, échate reflex o mejor, yo tengo una pomada muy buena para los dolores.

–Qué va, eso será de la natación de ayer o de una mala postura con la bici. Oye te dejo que me voy de travesía por la sierra, ya seguimos otro día.

–Pues nena lo siento. Espero que te recuperes pronto.

martes, 17 de octubre de 2017

Manual de resolución de conflictos


El conflicto:

Essss que debesssss acercarte a Madrizzz para converssssar amisssstosssamente, y entedernosssss, Carlesssss. Esssso ssssi, sssssácate la goma de massssscar de losssss piñosssss o no hay manera.
Es que amb aquesta forma teva de parlar no t'entenc, Mariano.

El mediador:

Conozco un logopeda cerca de Zaragoza.

La solución:

Anem, Mariano, paguen a mitges.
Vamossssss.

jueves, 12 de octubre de 2017

Mundo virtual


–Estamos viviendo en Matrix ¿aún no lo ves?
–Estás como una cabra. Nunca debiste ver esa película. Eres un conspiranoico.
–Heisenberg le ganó la partida a Oppenheimer, y ahora, siempre, hemos estado muertos.
–No conozco a esos pollos, no salen en la película ¿verdad? Anda, sube el volumen.
–El día que se vaya la luz este cuento habrá acabado. Por fin.

domingo, 1 de octubre de 2017

Medio rural ¿y el otro medio?


La cigüeña hablaba y hablaba sin parar, como hacía siempre después del desayuno. Ni siquiera daba tregua al cafelito de la mañana del domingo que, sin lugar a dudas, es el más sabroso de toda la semana. Sin prisas, un día de asueto por delante, el fresquito matutino, los niños jugando con los amigos y por supuesto el periódico. El cigüeño nunca ha entendido el dominical descanso sin devorar la prensa local, nacional, y a veces, incluso, la internacional, para no olvidar el inglés.

–Ayer se manifestaron un montón de gente defendiendo el medio rural, ¿lo sabías?
–No me interesa, ¿tu sabes que algunos quieren eliminarnos a nosotros también? Sobramos, como sobran los abejarucos, avutardas, lobos, zorros, meloncillos, ginetas, grullas, estorninos, cuervos, águilas y buitres devoradores de ganado y ahora también de hombres.
–No te creo, nosotros también somos el medio rural y mira cuántas personas nos apoyan.
–No sé de qué te sirve leer tanto. La incultura da la felicidad, deberías saberlo ya. Pronto llegará el otoño y regresaremos a África con nuestros hijos –añadió la cigüeña–. Nos quedaremos para siempre, allí tendremos garantizado el respeto y en el peor de los casos al menos serviremos de alimento.