De qué va esto

viernes, 21 de enero de 2022

Pagaza piquirroja en la ciudad de Córdoba

La pagaza piquirroja se caracteriza además de por razones obvias, por ser el más grande de los charranes que podemos ver en nuestro país. En Europa se reproduce fundamentalmente en torno a los mares Báltico y el Negro-Caspio, de donde procede su nombre científico, Hydropogne caspia (Caspian Tern in english). También en algunos puntos de Grecia y Turquía. Y todas pasan el invierno en el centro de África y en el Mediterráneo.

 

Ejemplar fotografiado esta tarde por el amigo Fali
 

Cierto es que hay numerosas citas en el interior de la península, pero no deja de sorprender observar a este imponente charrán de pico rojo en plena ciudad de Córdoba. Desde el día 16 de enero se está viendo un ejemplar en el Guadalquivir, próximo a la pajarera del molino de Martos, junto con gaviotas sombrías y reidoras. Esta tarde he podido verla por fin, y lo he disfrutado mucho porque, además, es la primera vez que la observo en la provincia.

 

El mismo ejemplar posado un tanto lejos, aunque buen testimonio gráfico. Foto: Fali

 

domingo, 16 de enero de 2022

No convirtamos la ZEPA en un CEPO

Esta es la frase que para mi resume las ponencias del sábado 15 en las Jornadas sobre aves esteparias en la ZEPA Alto Guadiato. La pronunció al final de su charla el profesor Sebastián Hidalgo de Trucios, de la Universidad de Extremadura, que centró su intervención, muy interesante por cierto, en la ecología y comportamiento de la avutarda.

Majano de piedra en la ZEPA . Mira bien porque hay una "piedra-bicho"

Frase brillante que quedó contextualizada en la idea de que no hay que centrarse tanto en las especies como en el hábitat, y en el caso del Alto Guadiato en la necesaria apuesta por mantener la agricultura tradicional, que es la que ha permitido conservar las excelencias ornitológicas del espacio. Poner el foco en la puesta en valor de los recursos locales, y entre ellos a las propias aves. Otra ponencia, la del amigo Fernando Díaz, hizo un repaso muy completo de las especies que se pueden observar en la ZEPA, incluyendo muchas de las que normalmente se obvian por concentrar la atención siempre en las más "emblemáticas", término que ya empieza a ser cansino y que excluye a otras nada mediáticas ni llamativas (aunque según con qué ojos se miren). 

Paisaje típico de la ZEPA Alto Guadiato

El turismo ornitológico en la comarca es hoy día actualmente inexistente y ello a pesar de que se cuentan con estructuras básicas de gran interés y calidad, como el Centro de aves esteparias del Alto Guadiato, en la localidad de La Granjuela, dos observatorios y varias rutas señalizadas. Hay bastante material editado e incluso elaborado un Plan de Dinamización Turística de la ZEPA Alto Guadiato (https://seo.org/2012/05/07/seobirdlife-en-el-alto-guadiato/).

En cualquier otro territorio europeo, contar con todos estos recursos y no utilizarlos se entendería más bien poco por no decir nada. Sirvan, pues, estas jornadas a modo de motivación colectiva y para recordarnos en voz alta que, aunque continuamos llegando tarde, aún estamos a tiempo.


Todas las ponencias están disponibles en el Facebook de la localidad (aunque la calidad del sonido es deficiente): vivelagranjuela


martes, 11 de enero de 2022

Cernícalo vulgar en peligro de extinción

 

Si ya me desconcertó ver cómo el martín pescador está considerado en peligro de extinción (EN) en el nuevo Libro Rojo de las Aves de España, cuando para mi es una especie frecuente, ahora vuelvo a sorprenderme al comprobar que también lo está el cernícalo vulgar. Nuevamente una especie muy común en la provincia y en muchos otros sitios por los que pajareo.

 

Se ha constatado un decrecimiento generalizado en Europa en el periodo de 2000 a 2016, y en España BirdLife International cifra en una caída del 39%. La Sociedad Española de Ornitología, en su programa SACRE, lo eleva a un 53% en 20 años desde 1998, aunque con diferencias entre regiones biogeográficas: más de un 85 % de la población reproductora en la zona eurosiberiana y casi del 75 % en la región mediterránea norte en los últimos 20 años.

 

Pareja de cernícalos vulgares en un tronco de palmera

 

Las causas de esta disminución se achacan principalmente a la gestión agraria (homogenización de cultivos extensivos y uso de agroquímicos), pero también a una mortalidad directa por disparos, electrocución en tendidos eléctricos, colisión con aerogeneradores, expolio de nidos e incluso atropello en carreteras.

 

En una nueva ocasión, tendremos que estar especialmente atentos a esta especie que, aunque frecuente en el solar cordobés, cierto es que no se le ha echado muchas cuentas precisamente por ser común. Otra tarea más para los ornitólogos locales.

 

Distribución del cernícalo vulgar en la provincia. Fuente: Anuario ornitológico 2019


jueves, 6 de enero de 2022

La collalba negra en Córdoba

Rupícola por excelencia, la collalba negra es, en mi opinión una de las joyas ornitológicas que podemos observar en la provincia. Y como amante de las rocas que es, está claro dónde se puede observar: en las Sierras Subbéticas, por supuesto. ¿Es allí abundante? Ya nos gustaría, pero no. Algunos enclaves son muy conocidos entre el pajarerío local y allí que peregrinamos todos alguna vez al año para quitarnos el mono de collalbas. Esa cita no suele faltar ningún año en el calendario ornitológico, como sucede con las grullas, por ejemplo.

Pero afortunadamente también podemos observar a esta collalba en un par de enclaves muy concretos de Sierra Morena. Ya los indicó el amigo Fernando Díaz en el artículo “La collalba negra en la Sierra Morena cordobesa”, publicado en el número 1 de la revista Trianoi. Destaco el de la Sierra de Santa Eufemia, al norte, ya lindando con Badajoz, por ser de más fácil acceso: en el entorno del castillo de Miramontes. Busca por allí y con suerte la verás. Aquí sí es muy escasa y ciertamente vulnerable por su escaso número: una pareja, tal vez dos, habrá que verlo.

También se la puede observar a las afueras del pueblo de Santa Eufemia, sobre todo en invierno. Se sabe que en esta época este pájaro se puede mover de la zona donde cría, pero al menos aquí en la provincia no se tiene constancia de registros fuera de sus lugares habituales. En este momento del año puede mostrar cierto gregarismo, grupos de hasta seis individuos que se suponen pertenecen al mismo grupo familiar.

 

Foto: Miguel Carrasco
  

Este pájaro, además de negramente bello, es muy interesante. Machos y hembras tienen la costumbre de acarrear piedras a los huecos donde van a construir el nido, incluso las llevan a lugares donde con posterioridad no nidifican. Piedras, sí, y no pocas; hasta ¡¡tres kilos!! de pedruscos por temporada. Mucho se ha estudiado este comportamiento, para el que se han ofrecido bastantes interpretaciones. Aquí no vamos a entrar en ello por lo profuso (y ciertamente interesante) del tema, así que vamos a quedarnos, de momento, con la vinculación de esta conducta con el éxito reproductor de la pareja. Por simplificar: desde el punto de vista del macho este comportamiento habla bien de la hembra como reproductora, y al revés, la hembra ve en el macho un buen ayudante para sacar adelante a las crías.

 

Fuente: Anuario ornitológico Córdoba. 2019.

Referencia bibliográfica:

Díaz, F. 2019. La collalba negra (Oenanthe leucura) en la Sierra Morena cordobesa. Trianoi, 1: 16-18.

Descarga aquí.

sábado, 1 de enero de 2022

El declive del martín pescador

Reconozco que hasta este momento no he sido consciente de que el martín pescador está jodido. El nuevo Libro Rojo de las Aves de España está sirviendo, entre muuuuchas cosas, para darme una bofetada y recordarme: “macho, que estás anticuado”. En mi visión local del mundo, por no poner otro calificativo algo más despectivo, el martín pescador siempre ha estado ahí, en los cursos de agua y humedales en los que pajareo. Sin embargo, los resultados del programa SACRE (de SEO/BirdLife) indican para nuestro país una disminución del 50% desde 1998 a 2018. En palabras llanas: una brutalidad.

Bien es cierto que parece que mantiene su área de distribución histórica, pero no así sus números. Esta situación ha llevado a que el susodicho Libro Rojo lo considere “en peligro” (EN), indicando que “menos del 10 % de los martines pescadores sobreviven al cuarto año de vida y el 70 % de los juveniles no sobreviven al primer año”. ¡Ufff!

Imagen de Miguel A. Leiva

No hay que ser muy ducho para intuir algunas causas de esta desastrosa situación: básicamente la contaminación del agua y la transformación (con frecuencia radical) del hábitat (entiéndanse canalizaciones de ríos, extracciones de áridos, nuevos embalses, eliminación de vegetación riparia…). Pero también se apunta el cambio climático. De esto no se escapa nadie. Son los eventos climáticos más extremos (frío, calor, lluvias torrenciales…) los que se señalan como peligros reales y potenciales para los martines, ocasionando, entre otros efectos, fracasos en la reproducción.

Habrá, pues, que mirar con ojos más condescendientes a los habituales martines pescadores del Guadalquivir en Córdoba, auténticas estrellas de Facebook.


jueves, 30 de diciembre de 2021

De pajareo por Santoña

Santoña no son solo anchoas... aunque también, y muy ricas. Doy fe.

Hace unos días, semanas ya, tuvimos la fortuna de poder escaparnos, una vez más, a las marismas de Santoña, bueno y de Joyel y Victoria, que siempre se quedan descolgadas del protagonismo santoñés. Como no soy de escribir mucho y tampoco de fotos (como podrás comprobar), comparto aquí algunos de los pájaros con los que más alucinamos, que no los únicos porque aquello es un agradable empacho de invernantes.

Para quien no lo conozca aún... ya estás tardando.

Somormujo cuellirrojo

Grupo de cormoranes moñudos, uno de ellos con anilla

Cormoranes moñudos

Nunca pensé que vería un colimbo chico tan cerca

Bueno... chico y grande

Otro sorpresón, un porrón acollarado camuflado entre moñudos, europeos y anátidas varias

Serreta mediana. También vimos la grande aunque la foto es más indecente aún

Gaviota polar
Gaviota polar

Pues eso, el descaro del colimbo chico


martes, 28 de diciembre de 2021

Rarezas en Córdoba

Si has llegado aquí atraído por el sugerente título, te adelanto que te vas a llevar una decepción. Pura ironía del encabezado. No te enfades.

En Córdoba no hay rarezas, así de claro… o puede que las haya, pero:

1/ Los pajareros locales somos unos mantas. 

Puede ser mi caso pero no el del resto de compañeros. Y digo “os” porque casi no hay pajareras.

2/ Hay muy pocos ornitólogos locales. 

Afirmación tristemente cierta. Se cuentan con los dedos de dos manos.

3/ La provincia no tiene un emplazamiento adecuado para que recalen por aquí los pájaros más raros o escasos. 

Bueno, todo es discutible, y estos bichos vuelan; en la vecina Badajoz se dejan caer alguna que otra vez algún pájaro de fliparlo, como el coliazul cejiblanco que se vio hace poco cerca de Mérida.

4/ Hombre, tampoco es para tanto

Alguna vez se ha visto mosquitero bilistado en la ciudad de Córdoba, aguilucho papialbo (cada vez más frecuente), un porrón acollarado y un bastardo en Palma del Río… sí, cierto, pero resulta que ninguno son rarezas. Todos han dejado de serlas ya según la última “Lista de Aves raras de España” (SEO/BirdLife, 2018).

Conformémonos, pues, con “infrecuencias”, pájaros que por aquí se ven muy poco y cuando tienen a bien aparecer, y ser descubiertos, nos venimos arriba haciendo alarde no sé de qué. Dicho esto, lo importante, como siempre, es DISFRUTAR, y para eso no tienes por qué llamarte porrón bola.

 

Aguilucho papialbo fotografiado a las afueras de Córdoba. Foto: Miguel A. Leiva

 

Documento de referencia:

Lista de Aves Raras de España. 2018. SEO/BirdLife. Descarga aquí.

sábado, 25 de diciembre de 2021

Ánsares comunes en el Guadiato

Junto con las grullas, otra de las aves grandes de la Anunciación del invierno es el ánsar. Por estos lares, el común, Anser anser. Ya nos gustaría que apareciera alguna vez un careto, por ejemplo. Pero por el momento, esto se antoja un sueño que alguna vez se cumplirá. Tengo fe en ello, como la tenía Morfeo en el oráculo.

Como cada año, los gansos han regresado a los embalses de Sierra Boyera, en el Guadiato, y en menor medida al de La Colada, en Los Pedroches. El primero constituye la principal zona de invernada en la provincia de Córdoba, con números que lógicamente oscilan de un año a otro. Los registros que tengo anotados giran en torno a los 100 ejemplares: 215 en 2016, 85 en 2018, 126 en 2019 y 111 en el invierno 2020/2021. Las cifras del embalse pedrocheño son muy inferiores, con observaciones de menos de 10 ejemplares.

Ánsares comunes en vuelo en Sierra Boyera. Imagen de Miguel A. Leiva

Aunque los meses más importantes son diciembre y enero (de los que se dispone de un mayor número de datos), se tienen registros más extremos; algunos años se han visto desde finales de octubre hasta la primera semana de marzo. El grupo que permanece todo el invierno en Sierra Boyera se mueve a lo largo de la longitud del embalse, alimentándose en los pastizales de las orillas, pero sobre todo en las siembras de cereal del entorno inmediato, dehesas incluidas. Esta querencia bien definida hace que no sea difícil observarlos.

En los dos o tres últimos años el protagonismo más ganso ya no corresponde a los ánsares comunes sino el ganso del Nilo. Estamos asistiendo a un crecimiento gradual del núcleo reproductor allí asentado. A título de ejemplo, el día 17 de octubre observé el grupo hasta la fecha más numeroso registrado (al menos para mi): 101 ejemplares alimentándose plácidamente frente a los Huertos Familiares de Peñarroya-Pueblonuevo.

Panorámica del embalse de Sierra Boyera con Peñarroya-Pueblonuevo al fondo. En primer plano, un observatorio recientemente desaparecido, imaginamos que desmantelado o trasladado a... eso ¿adónde?


Información complementaria:

Ruta del embalse de Sierra Boyera, que puedes descargar aquí

Eso sí, no esperes encontrar ninguno de los observatorios indicados. Ya no existen.




 

martes, 21 de diciembre de 2021

El alcaudón real en Córdoba

Continuando con la “Serie Invernantes” le toca ahora el turno al alcaudón real. ¿Invernante, dices, pero si este pájaro es sedentario? Efectivamente, se trata de una especie típicamente sedentaria, pero también se sabe que, una vez concluida la reproducción, los jóvenes y las hembras se desplazan a otras zonas. Es decir, que fuera de la época reproductora hay segregación espacial de sexos, lo que en castizo hispano se conoce como “tu p’allá y yo p’acá”.

En estos movimientos postreproductivos los alcaudones se alejan poco, hay constancia de hasta 200 km máximo, pero lo normal es unos 10 km. Prácticamente nada para un pájaro. También se sabe que se alejan más los jóvenes que los adultos, como tiene que ser, pero de momento apenas hay información sobre filopatría (es decir, que los jóvenes regresen al lugar donde han nacido).

El alcaudón real necesita especies arbustivas, sobre todo arbustos
espinosos del tipo rosal silvestre o majuelo


  

Observaciones propias me dicen que veo los alcaudones mayoritariamente en invierno. Claro está que se reproducen en toda la provincia, pero seguro que menos de los que creemos o podríamos pensar. Por ejemplo, de todos mis registros alcaudoneros incluidos en la base de datos de Observado (n= 80), solo 22 son en época reproductora (25%) -de marzo a junio-. Otro ejemplo: el Anuario Ornitológico de la provincia 2019 constata 22 observaciones en época reproductora de 110 registros. Obviamente estos datos no tienen rigor científico porque para ello habría que considerar un esfuerzo de muestreo constante a lo largo del año, con recorridos previamente definidos, tipificación del hábitat, etcétera, ecétera.

 

Mapa de distribución del alcaudón real según el Anuario Ornitológico de 2019
 
En cualquier caso estamos ante el típico ejemplo de una especie que pasa un tanto desapercibida y que desde luego no recibe la atención que merece. SEO/BirdLife, en su programa SACRE (Seguimiento de Aves Comunes Reproductoras) constata para el alcaudón real una tendencia definida como “declive moderado”. Los datos que dispone esta organización apuntan que, siguiendo los criterios de catalogación de la UICN, la especie debería considerarse “En peligro”. Actualmente la Lista Roja de la UICN lo considera “Vulnerable” a nivel global y europeo.
 
Foto de Miguel Carrasco

Legalmente está protegido e incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, pero no está catalogado en ninguna de las categorías de amenaza existentes (vulnerable y en peligro de extinción). La norma dice que las especies incluidas en dicho Listado serán objeto de un seguimiento específico con el fin de realizar una evaluación periódica de su estado de conservación. Pero eso, de momento, se nos antoja muy lejano, por no decir otra cosa. Desde 2018 está circulando en el Ministerio una solicitud -elaborada por expertos en la especie- de inclusión en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas como “Vulnerable”. Esperemos que no acabe dormitando o disipándose en algún cajón.


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Referencia:
Anuario ornitológico 2019 Córdoba
Goytre, F. y Peinazo, D. 2020. Trianoi, 4: 13-289.

lunes, 20 de diciembre de 2021

Censo de grullas 2021

Este finde ha tenido lugar el tradicional censo de grulla. No sé cuánto tiempo se lleva haciendo de forma coordinada en todo el país, pero en Córdoba los pajareros con más canas (desgraciadamente una mayoría hoy día) llevamos exactamente 30 años haciéndolo. Eso sí, de forma interrumpida, lo que no ha evitado que se disponga de una información histórica de la evolución anual muy interesante, y que los amigos Diego García, Pepe Cañas y Juanma Sánchez recopilaron y publicaron hace poco en la revista Trianoi.

Trianoi (2019) 1: 99-108

Grupo de grullas en una dehesa cultivada de Hinojosa del Duque
 

A fecha de hoy, apenas ha llovido en nuestra provincia, lo que ha llevado, entre otras cosas, a que muchos humedales se hayan secado por completo, incluyendo algún embalse como el de San Pedro, en el Alto Guadiato. El terreno está seco y muy duro. Aún así, el número de grullas contabilizadas no está nada mal, 6073 ejemplares, distribuidas en diferentes enclaves del norte de la provincia, repartidas por igual en las comarcas de Los Pedroches (3067) y Alto Guadiato (3006).

Grupo familiar

El censo ha sido posible gracias a la colaboración de bastantes personas que con el tiempo están constituyendo un magnífico grupo humano muy motivado con la especie. Soy incapaz de citar sus nombres, entre otras cosas porque no conozco a todos, así que es mejor dejarlo así. Esta motivación llevó a que en el año 2020 se organizaran las II Jornadas Nacionales, cuyos ponencias se publicaron monográficamente en la revista Trianoi.

Puedes descargarla en este enlace:

II Jornadas Nacionales sobre la grulla común en España

viernes, 17 de diciembre de 2021

Un invierno de zorzales alirrojos

Pues sí, parece que éste es un invierno de pinzones reales, pero también de zorzales alirrojos. Por estas latitudes no es una especie precisamente abundante, pero este año se están viendo con más frecuencia que en otros. Me ha llamado especialmente la atención que en un enclave muy conocido de la Sierra de Córdoba, la Fuente del Elefante, la palma de las observaciones zorzaleras se la está llevando el alirrojo. En un par de visitas, únicamente pude observar charlos y alirrojos y, contra todo pronóstico, ni un solo común. Ningún año ha sido así, al menos desde mi experiencia.

Zorzal alirrojo. Foto cedida por Miguel Carrasco

Leo en alguna página de internet varios ejemplos de irrupciones de zorzales alirrojos, como la que sucedió en el País Vasco el 15 de enero de 1960. Coincidiendo con fuertes e intensas nevadas en Europa tuvo lugar una llegada masiva de zorzales, ocupando incluso los pueblos  donde, exhaustos, se llegaban a capturar con la mano. De momento, no llegamos a tanto.

Parece que los ejemplares que invernan en la península ibérica proceden de Suecia y Finlandia, desde donde llegan migrando siempre de noche. Durante el día se dispersan para alimentarse, concentrándose al final de la jornada en lugares que, como la susodicha Fuente del Elefante, constituye un hábitat muy apropiado: zarzales con árboles en un amplio llano felizmente a salvo del devorador proceso urbanizador.


martes, 14 de diciembre de 2021

Año de pinzones reales

Este año estoy viendo más pinzones reales por la provincia que otros inviernos. Puede ser que vaya ganando vista con la edad, pero hay una evidencia científica que lo rebate: cada poco tiempo tengo que cambiar de gafas. Vista cansada, sí. También podría pensarse que estoy pajareando más que otros años, pero la verdad es que no es cierto. Mi grado de enfermedad está, de momento, estabilizada, aunque no descarto alguna provocación. La tercera opción pasa por pensar que efectivamente este año hay más pinzones reales.

Por primera vez los he visto en un parque urbano de Córdoba,
eso sí, en el borde de la ciudad con el campo (Parque de Turruñuelos)

Y es que estos pájaros forestales, propios de los bosques noreuropeos, tienen movimientos migratorios un tanto irregulares, que están en función de las condiciones meteorológicas y sobre todo de la disponibilidad de alimento. Ello explica las irrupciones que tienen lugar algunos años, como este invierno, y que en otras ocasiones apenas se lleguen a ver. Otra especie pasto del cambio climático.


Parte del grupo de pinzones reales, junto con vulgares, localizados en un
enclave de la Campiña de Córdoba donde nunca los hubiera buscado


viernes, 10 de diciembre de 2021

Publicación de notas breves en TRIANOI

TRIANOI es la revista científica de la Sociedad Cordobesa de Historia Natural. Esta publicación está centrada en la divulgación de los valores naturales de la provincia de Córdoba, incluyendo artículos, notas breves y citas inéditas.

He aquí una infografía que sintetiza las normas de publicación de notas breves. Anímate y manda tu aportación al conocimiento patrio.


 

martes, 7 de diciembre de 2021

Paloma zurita

Sí, Columba oenas, no esa variedad, morfo o lo que sea de la Columba livia que en “lenguaje palomero” conocen como “zuritos” o “zuritas”. En la provincia de Córdoba son muy escasas, pero se suelen ver todos los inviernos. Eso sí, hay que currárselo.


Parte del grupo observado junto con alguna torcaz. Foto: Miguel Carrasco

Es un placer observar algunos bandos en la ZEPA Alto Guadiato o en la Campiña de Córdoba, en ocasiones numerosos, como las 89 que pudimos contar hace unos días en un enclave al que peregrinamos todos los inviernos a la búsqueda del “placer zurito”. Para el común de los mortales no dejan de ser palomos, y por tanto no merece la pena perder un segundo de tu vida en mirarlos. Pero esos palomos son una joya para el pajareo cordobés, y le da un valor añadido al territorio donde invernan.

sábado, 4 de diciembre de 2021

Sisones invernantes en la campiña de Córdoba

Finales de noviembre. Campiña de Córdoba. Terrenos ya sembrados, labrados o en proceso de siembra. Apenas quedan rastrojos y barbechos, que en estas fechas es prácticamente lo mismo. Tienen los días contados. Mientras tanto, son los únicos lugares donde se refugian los pocos sisones que aún se ven por la campiña. Estos enclaves son oro puro para las aves. Ahí están todas refugiadas.

Tres sisones vistos en la campiña hace unos días. Foto: Miguel Carrasco


¿Y qué son todas? Cogujadas comunes, calandrias, alondras, bisbitas pratenses, lavanderas blancas, perdices, pardillos, jilgueros, verdecillos buitrones, tarabillas, trigueros, alcaravanes, búhos campestres, y sobrevolando, aguiluchos pálidos, ratoneros, esmerejones, halcones peregrinos y cernícalos vulgares. Todo un lujo.