De qué va esto

cuentos de pájaros... o no


sábado, 21 de abril de 2018

Cerceta carretona

Este año felizmente anormal ha acercado más especies e individuos de la cuenta a tierras cordobesas. Y entre ellas destaco una, la cerceta carretona, que se ha dejado ver por varias lagunas de la campiña. Los machos son, en mi opinión, una de las anátidas más bellas de nuestra fauna de humedales sin desmerecer, en absoluto, a ninguna de ellas. El pato feo, por ejemplo, como llaman en algunos lugares a la malvasía, me sigue maravillando, sobre todo en estas fechas, donde los machos lucen su "celestial" pico con toda su intensidad.

Foto de Miguel A. Leiva
 

sábado, 7 de abril de 2018

Pajareando por León

¿Dónde vais de vacaciones? No sé al norte. Seguro a León, por Riaño y esa zona. A lo que salga, parando donde nos apetezca, pero en todo caso nos llegaremos a ver el andarríos maculado que se está viendo por allí.

Y poco más. Nada de planificar, ni de comprobar la climatología, ni reservar alojamientos, ni tan siquiera la socorrida fiambera, un viaje a lo campeón, que sea lo que "god" quiera. Y "god" quiso traernos nieve y frío y viento. Pero qué más da.

Después de disfrutar con las grajas de la colonia que hay en la Bañeza, intentamos el andarríos maculado que días atrás descubrió el amigo José Alberto Fernández. Nos costó, por el viento brutal que impedía mantener estable al telescopio... y a nuestros propios cuerpos. Pero al final Isabel lo encontró. Como siempre.

Colonia de grajas de La Bañeza

Graja

Foto testimonial del andarríos maculado

 Y de ahí, para la montaña leonesa, a por los picos medianos en Cistierna, y treparriscos en Hoces de Vegacervera y Hoces de Valdeteja. Con éstos fracasamos rotundamente a pesar de que le echamos muchas horas. La nieve ayudó poco. Eso sí, esa misma nieve obligó a gorriones alpinos y acentores alpinos a bajar, y vimos a ambos junto a la pequeña localidad de Montuerto, donde también posó una pareja de mirlos acuáticos.


Hoces de Vegacervera
Hoces de Valdeteja
Mirlos acuáticos en el río Curueño
La nieve impidió que pudiéramos hacer alguna ruta, pero a pesar de esto conseguimos ver especies muy interesantes nada frecuentes para unos sureños como nosotros. Una excusa para volver... como si fuera necesaria.


Buscando entre la albura "to" lo que se menea
Carbonero palustre
Reyezuelo listado

PD. Creo que ni una foto es mía, todas las ha hecho Isabel.
Gracias de nuevo a José Alberto Fernández (http://birdingleon.blogspot.com.es)








miércoles, 21 de marzo de 2018

Flamenco enano y aceite de oliva

Después de tanta agua caída (o no tanta, pero es que ya no estamos acostumbrados a las humedades) es obligatorio cursar una visita a la laguna de Fuente de Piedra, espectacular enclave del que, además, guardo muy buenos recuerdos laborales en un trabajo anterior. La amenaza de agua se quedó sólo en eso, y finalmente el día respetó a pesar de cierto "vientecillo" fresco que solidificó por un momento nuestras manos y cráneos.

Agua y pájaros, y pájaros de agua y no tanto. Junto con los primeros fumareles cariblancos de la temporada y numerosas anátidas en el Laguneto, tuvimos la ocasión de observar, de nuevo, a la polluela pintoja, casi tan confiada como la que vimos días atrás en la ciudad de Córdoba. Ajena a paseantes ajenos a los pájaros, posó lo que quiso muy cerca del camino donde familias con espitosos niños transitaban sin reparar ni en ella ni en el resto de las activas aves.

Entre los grupos de flamencos que había repartidos por varios lugares de la laguna, tuvimos la suerte de encontrarnos con uno, dos, tres, enanos, eso sí, puntificados en el "más infinito", pero absoltamente inconfundibles entre la masa flamenca local.

Querid= lect=r, corre para Fuente de Piedra en cuanto puedas porque aquello es un espectáculo para los sentidos, como también lo es otro de los descubrimientos del día, el aceite marca "La laguna de Fuente de Piedra", uno de los mejores que he probado en muchos años (y ya lleva aceites mi cuerpecito). Y si te gusta ese que te deja la garganta "engollipá", que te raspa el cielo de la boca y no se quita ni con un mendrugo de pan, busca el de la variedad "Lechín". Ya me contarás.

Vista muy parcial de la laguna
 
A ver quién tiene narices de encontrar al enano

Aquí mejor ¿no?

Polluela pintoja a su rollo


PD. Cualquier parecido con la realidad publicitaria es pura coincidencia, pero es que... ¡cómo estaba el aceite!


 

domingo, 18 de marzo de 2018

Zorzal rojigrís

¿Cómo quedarse al margen de la peregrinación para ver el ejemplar que durante no pocos días ha estado en la ciudad de Cádiz? Por el parque urbano con tal vez el nombre más raro que uno pueda escuchar (Kotinoussa... o así... -no me extrañaría que hubiera sido objeto de alguna chirigota-), han pasado pajareros y ornitólogos de Cádiz, su extrarradio y extra-extrarradio, tanto que ha llegado a algunos países europeos.

Ni las lluvias ni el temporal que el día de antes había arrasado alguna playa local, pudieron con este pájaro ni con nuestro empeño, como el de tanto otros. Disfrutamos un buen rato con las poses que el zorzal acostumbraba a deleitar a observadores y fotógrafos que, aunque en silencio, no evitaban despertar la curiosidad de los paseantes locales. "Niño, a que son bonitas las palomas de este parque" me interpeló una mujer mayor atraída al ver a tanto curioso.



viernes, 16 de marzo de 2018

Y ahora la polluela pintoja


Quién me iba a decir a mi que alguna vez iba a observar una polluela pintoja a unas 22 cuartas de distancia (y mi mano es normalita). Así ha sido esta tarde, en plena ciudad de Córdoba, en el río Guadalquivir, compartiendo espacio con paseantes que, como siempre, permanecen ajenos al espectáculo de lo natural. Estará de paso en este inusual enclave de la urbe, que comparte con inquietos carricerines comunes, pero habrá que estar atentos para saber durante cuánto tiempo podremos deleitarnos con ella.


M.A. Leiva, my brother, ha conseguido inmortalizar el momento

domingo, 11 de marzo de 2018

Gaviota tridáctila

Me sale escribir lo de "al mal tiempo, buena cara", pero sería indecente. Si no llueve ahora no sé cuándo lo hará. Ya tendremos sol y calor para aburrirnos y amargarnos la existencia, así que disfrutemos del húmedo momento.

Con la lluvia, el viento, y con el viento, pájaros de los "adentros del mar", de ese sitio privado para muchas personas que, como yo, ya se han montado en todos los barcos que hay que montarse. No se pueden desperdiciar ocasiones como ésta para acercarse a la orillita a la espera de aves marinas que empujadas y/o exahustas, tengan a bien acercarse a tierra firme para un pequeño desahogo.

Y allí estaba yo, esperando, en el Odiel. Eso sí, con la ventaja de los chivatazos wasaperianos que la tarde de antes alertaban de un grupo de gaviotas tridáctilas posadas en la playa de Mazagón.

Y las disfruté a placer.





martes, 27 de febrero de 2018

Rascones a espuertas


Lo que son estas cosas del pajareo. El rascón, como buen pájaro de las “ciénagas”, es difícil de ver, que no de escuchar, así que no guardan mis retinas demasiados registros a lo largo de su vida, eso sí, cada vez más borrosas. En esta semana he tenido la suerte de toparme nada menos que con cuatro ejemplares en una misma charca, y uno más en el río Guadiato, en un lugar cuasi inaudito. Ahí va eso.

Foto de Miguel A. Leiva

lunes, 19 de febrero de 2018

A vueltas con el Odiel

Las marismas del Odiel nunca defraudan. Constituyen una verdadera institución libre de enseñanza para los que somos de interior, poco acostumbrados a la limicolidad en el pajareo. Tamaños números de aves obligan al observador a escudriñar uno a uno todos los individuos, no vaya a ser que se entremezcle algún sobresalto. Aún así, es más que probable que en más de una ocasión alguna se cuele. Al menos para el que esto escribe. En esta ocasión la sorpresa la ha dado un ejemplar de archibebe fino, especie que sólo he visto aquí, en el Odiel, y la solitaria alca de la fotografía.

Pagaza piquirroja entre gaviotas
Grupete de gaviotas de Audouin junto a omnipresentes sombrías
Un solitario machote de rabudo en Calatilla, de pose fácil para los fotógrafos
 
La prueba del alca

jueves, 1 de febrero de 2018

Un millón de patos

La Dehesa de Abajo está desbordante de anátidas. Supongo que será porque Doñana es ahora mismo un secarral, salvado tal vez por algunas tablas de arroz que permanecen inundadas, y los patos no tienen otra que concentrarse en determinados enclaves. Patos colorados, cercetas comunes, fochas, gallinetas, flamencos, azulones, frisos, porrones europeos y muchos cucharas, y entre todos ellos una pareja de porrones pardos.

A la caída de la tarde aún hay más, un lugar de recogimiento seguro en el que pasar la noche. Un millón seguro que no, pero sí tantos como para volverse loco si tratas de contarlos.


 
Típica foto testimonio

viernes, 26 de enero de 2018

Escribano soteño

Fría, lluviosa, nublada y ventosa mañana en un paraje muy desconocido para mí, Despeñaperros. No vuela nada, la vida está oculta tras las piedras, troncos y frondosas hojas de perennes plantas. Sólo un zorro se ve sorprendido, traicionado por el ruido del motor, y en su huída, un grupo de perdices escapa tan rápido como puede no vaya a ser que el raposo le dé por llevarse a alguna por delante. Harto improbable.

Tímidamente aparece un escribano soteño, un machote que, tal vez desafiándonos se coloca delante y comienza a desgañitarse, ¿dónde vais pazguatos, no véis que os vais a congelar?

Escribano soteño