Cómo el regadío transforma las comunidades de paseriformes
En buena parte de la España mediterránea, los paisajes agrarios tradicionales han sido durante décadas algo más que un escenario de cultivo. Han funcionado también como áreas de alimentación, refugio y descanso para muchas aves invernantes. Eso es especialmente cierto en mosaicos de secano con cereal, barbechos, viñedo y manchas de arbolado, donde la heterogeneidad del territorio multiplica los recursos disponibles.
Un estudio realizado por Juan Arizaga y otros investigadores analiza qué ocurre cuando ese mosaico se transforma en un paisaje de regadío. Y la respuesta, al menos en el caso examinado en Navarra, apunta en una dirección bastante clara: menos especies, una comunidad distinta y un retroceso de varias aves ligadas a los medios agrarios tradicionales.
Un dormidero en un carrizal
El trabajo se desarrolló en Mendigorría, en Navarra, en un pequeño carrizal utilizado como dormidero por paseriformes durante el invierno. La idea del estudio es interesante porque ese dormidero actúa, en cierto modo, como una ventana al territorio circundante: las aves descansan allí, pero dependen del paisaje agrícola de alrededor para alimentarse.
Los autores compararon dos periodos separados en el tiempo: uno anterior a la implantación del regadío, entre los inviernos de 2004/05 y 2006/07, y otro posterior, entre 2021/22 y 2023/24. Entre medias, una parte importante del entorno cambió de uso: dentro de un radio de 5 km, un 33,2 % de la superficie pasó a regadío.
Uno de los resultados obtenidos es la caída de la riqueza específica (número de especies). En el periodo previo al regadío se detectaron 24 especies, frente a solo 12 en el periodo posterior. Observaron que no se trata simplemente de que hubiera menos aves en términos absolutos, sino de que la comunidad se volvió más pobre y más homogénea. Dicho de otro modo, el paisaje seguía sosteniendo pájaros, pero con menos especies y con otra estructura.
De escribanos de secano a especies de ambientes más húmedos
Antes del regadío dominaban especies muy vinculadas a medios agrarios tradicionales y abiertos, como el escribano cerillo y el escribano soteño, junto con otras aves comunes de mosaicos agrícolas. Después, la comunidad pasó a estar encabezada por el escribano palustre, acompañado por petirrojo, ruiseñor bastardo, triguero y bisbita alpino.
La lectura ecológica es bastante coherente: al aumentar las superficies regadas y simplificarse el paisaje agrícola, pierden peso varias especies granívoras especialistas del secano y ganan terreno aves más asociadas a ambientes húmedos o más generalistas. No todas las especies responden igual, y de hecho el propio estudio recuerda que algunas de las que aumentan también presentan problemas de conservación en otras regiones. Pero el balance global, en este caso, apunta a un empobrecimiento del conjunto.
Hay que considerar que los autores reconocen limitaciones importantes: el trabajo se basa en un único dormidero, no incluye zonas control y no puede descartar por completo que parte de los cambios se deban también a variaciones poblacionales más amplias o a la aparición de dormideros alternativos. Además, la estabilidad del carrizal se asume a partir de observaciones visuales, pero no se midió formalmente.
Aun así, el mensaje de fondo es importante. En un país que tiene una responsabilidad notable como área de invernada para muchas aves europeas, la extensión del regadío no solo afecta al agua o a la producción agrícola: también reconfigura comunidades de aves y reduce el valor de ciertos paisajes para especies ligadas al secano. Y eso debería formar parte de cualquier debate serio sobre gestión agraria y conservación.
Arizaga, J., Fernández-Eslava, B., Alonso, D. y Villanúa, D. (2026). Implementation of irrigation in a Mediterranean agro-forestry mosaic reduces species richness and creates structural changes in a wintering passerine community. Animal Biodiversity and Conservation, 49(1), e0003. https://doi.org/10.32800/abc.2026.49.0003

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