La alfalfa como medida agroambiental: ¿una herramienta efectiva para las aves esteparias?

La intensificación agrícola ha provocado un declive alarmante de las aves esteparias en Europa. Para mitigar estos efectos, las medidas agroambientales han promovido el cultivo de leguminosas como la alfalfa (Medicago sativa). Pero, ¿realmente funcionan estos cultivos como herramienta de conservación para las aves esteparias?

David González del Portillo y otros investigadores han hecho una revisión científica analizando la idoneidad de la alfalfa como medida agroambiental, y evaluando sus efectos sobre la biodiversidad agraria. Los resultados muestran un panorama complejo con aspectos tanto positivos como negativos.

Aspectos positivos
La alfalfa presenta ventajas significativas como hábitat de alimentación. Los campos de alfalfa mantienen abundantes comunidades de artrópodos, especialmente ortópteros, fundamentales durante el periodo de cría de especies como la avutarda euroasiática y el sisón común. Varios estudios demuestran que estas aves seleccionan activamente los alfalfares como zonas de alimentación, especialmente tras la siega, cuando la disponibilidad de presas es óptima.

Además, la alfalfa favorece poblaciones estables de topillo campesino, recurso trófico clave para rapaces esteparias amenazadas como el aguilucho cenizo y el aguilucho lagunero.

El problema de la trampa ecológica
Sin embargo, existe un aspecto crítico: la alfalfa puede convertirse en una trampa ecológica para especies que nidifican en estos cultivos. La frecuencia de siegas durante el periodo reproductor provoca elevadas tasas de destrucción de nidos en especies como alondra común, sisón común y codorniz común.

Recomendaciones de gestión
Para maximizar los beneficios de la alfalfa como medida agroambiental, la revisión propone adaptaciones específicas de manejo:
  1. Retrasar el primer corte hasta finalizar el periodo de nidificación de especies objetivo como el sisón.
  1. Aumentar la altura de siega (mínimo 14 cm) para reducir la mortalidad de pollos y facilitar la disponibilidad de invertebrados.
  1. Mantener franjas sin segar que actúen como refugio para la fauna y reservorios de depredadores de plagas.
  1. Integrar pastoreo extensivo con ganado durante periodos específicos, lo que reduce poblaciones de topillos en caso de plagas y beneficia la estructura vegetal para especies como el sisón.
  1. Diseñar estrategias a escala de paisaje, combinando alfalfa con barbechos gestionados adecuadamente, ya que los estudios sugieren que el efecto positivo de la alfalfa es menor en paisajes donde ya existen barbechos de alta calidad.
Conclusión
La alfalfa puede ser una herramienta valiosa para la conservación de aves esteparias, pero su efectividad depende críticamente de una gestión adaptada a las necesidades ecológicas de las especies objetivo. No basta con sembrar alfalfa: es imprescindible ajustar el calendario y las técnicas de manejo para evitar que estos cultivos se conviertan en trampas ecológicas en lugar de hábitats de calidad.

Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported

REFERENCIA:

González del Portillo, D., Arroyo, B., & Morales, M. B. (2022). The adequacy of alfalfa crops as an agri-environmental scheme: A review of agronomic benefits and effects on biodiversity. Journal for Nature Conservation, 69, 126253.



Comentarios