Una avutarda al límite: cómo usan el territorio los últimos machos de hubara en Israel
Las aves esteparias se encuentran entre los grupos más amenazados del planeta, y la avutarda hubara asiática (Chlamydotis macqueenii) es uno de sus símbolos más claros. Esta especie, catalogada como Vulnerable a escala global por la UICN, ha sufrido un fuerte declive en todo su rango de distribución, desde Asia Central hasta Oriente Medio. En Israel, la situación es aún más crítica: la población es pequeña, aislada y considerada al borde de la extinción, tras décadas de pérdida de hábitat, perturbaciones humanas y presión agrícola.
En este contexto, un reciente estudio realizado por Ophir Gidron y otros publicado en Global Ecology and Conservation, ha analizado con gran detalle cómo utilizan el espacio los machos de esta población relicta durante dos momentos clave de su ciclo anual: el cortejo reproductor y la migración postnupcial de corta distancia.
Territorios de cortejo: pocos lugares adecuados
Mediante el seguimiento por GPS de 19 machos, los autores identificaron por primera vez las áreas donde establecen sus territorios de exhibición. Estos territorios se concentran en zonas abiertas, llanas y poco alteradas del noroeste del desierto del Néguev. La altitud, la precipitación invernal y, sobre todo, el tipo de suelo resultaron ser factores clave.
Los machos no usan el territorio al azar: se agrupan en tres grandes tipos de hábitat según el suelo dominante. Algunos se concentran en suelos loésicos (sedimento muy fino, principalmente limo, con algo de arcilla y arena muy fina, que fue transportado y depositado por el viento), otros en arenas y dunas, y un tercer grupo ocupa zonas de aluvión desértico en áreas más elevadas. En todos los casos, evitan de forma clara los terrenos agrícolas y las áreas intensamente transformadas.
Además, el estudio muestra que los machos más grandes y pesados mantienen territorios de mayor tamaño, lo que sugiere que el estado corporal influye en la capacidad de defensa y uso del espacio durante el cortejo.
Migrar caminando por el desierto
Aunque esta población se consideraba sedentaria, la mayoría de los machos realiza una migración corta tras la reproducción. La distancia en línea recta entre las zonas de cría y las áreas postreproductoras es de unos 40 km, pero los individuos recorren, de media, más de 170 km, principalmente caminando (casi un 70 % del recorrido).
Estos desplazamientos siguen corredores muy concretos: terrenos abiertos, con relieve suave y buena visibilidad, que permiten detectar depredadores. De nuevo, la agricultura aparece como una barrera clara, mientras que las reservas naturales concentran buena parte de los movimientos… aunque no todos.
Implicaciones para la conservación
El mensaje es claro: no basta con proteger áreas aisladas. Algunos territorios de cortejo y, sobre todo, los corredores de desplazamiento quedan fuera de las zonas protegidas actuales. Para evitar la desaparición de la avutarda hubara en Israel, es imprescindible mantener grandes espacios abiertos conectados, limitar nuevas transformaciones del suelo y reforzar la protección de áreas clave que hoy siguen desprotegidas.
REFERENCIA:
Gidron, O., Shochat, E., Gur, E. & Ovadia, O. 2025. Characterization of male courtship home ranges and short-distance migration corridor in a remnant MacQueen’s Bustard population. Global Ecology and Conservation, 58, e03449. https://doi.org/10.1016/j.gecco.2025.e03449
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